Mi primer día, empieza un nuevo capítulo de mi aventura con el Sr.Cáncer, la radioterapia. En la primera sesión llegaba nerviosa, pero no nervios de miedo, nada que ver con eso, nervios de emoción, de impaciencia, de pensar ¿Cómo será? ¿Qué notaré?

Como una niña pequeña con ese hormigueo en el estómago hice mi primera sesión, un poco larga, todo sea dicho… el primer día estuve más de una hora y media, teniendo en cuenta que no puedes, ni debes moverte un milímetro, es algo más que una eternidad. Dejando de lado el rato interminable, no noté nada más, cero sensación. Se trata de una máquina gigante, de esas que impresionan, esta aventura me ha llevado de paseo por unas cuantas de ellas pero me siguen alucinando, mi mente divaga sólo pensando ¿Qué mente privilegiada habrá creado semejante artefacto?

Lo que os decía, se conecta la máquina, primero suena como el rebobinar de una cinta de casette de toda la vida, seguido del sonido de una impresora que se pone en marcha y acaba con un pitido, nada agradable, acompañado de una luz roja.

Mientras estaba en la primera sesión, deduzco que fruto del sonido de la cinta rebobinar, de repente vino a mi mente la época adolescente, cuando leíamos la Súper Pop, escuchábamos a nuestros grupos favoritos en una cinta, y tod@s queríamos ser alguno de los protas guays de Sensación de Vivir ¡Qué tiempos aquellos!

Ya he hecho 3 sesiones, 3 viajes de los 25 paseos que me tocan, las demás sesiones han sido súper rápidas, un paseíto de nada, aún me parece mentira que la máquina nostálgica me pueda hacer sufrir algún efecto secundario.

Ya sabéis que yo soy muy de objetivos, de marcarme metas, y cuando se me mete en la cabeza no hay quien me quite la idea.

Así es que, como me han dado el visto bueno para hacer deporte, estoy convencida de que si me mantengo mega activa el cansancio de la radio tardará más en aparecer o lo notaré menos. Quizás son paranoias mías y cuando llegue a la mitad de las sesiones, estoy tal y como me han prevenido “muertecita” pero no sé, a mí me da que el deporte va a hacer su parte y me va a echar un cable.

Será fácil averiguarlo, una de dos, o estoy bien o en 2 semanas os cuento que no puedo con mi alma. De momento, lo que sí tengo son unas agujetas que no me las aguanto, que le vamos a hacer, el Sr. Cáncer me tuvo en el banquillo desde mediados de Junio hasta hace un par de semanas y a una quimioterapiada en post operatorio le cuesta volver a coger el ritmo, pero esto se arregla en nada. De momento me he dedicado a subir montañas, porque es verdad que las montañas curan y renuevan las energías de cualquiera, un poco de padel, que falta me hace, y clases infernales de las que te cuestan la vida, pero si quieres notar resultados, esas son las buenas.

Veremos que pasa en unos días…

¡Os iré contando!

Vosotros, recordad SER MEGA FELICES y difrutar del TODO y de TODOS y sobretodo, ¡NO DEJÉIS DE BAILAR!

Millones de besos.

P.D: Mis neuronas, siguen fatal. Mi memoria, peor que un pez. Pensar que es pasajero me anima, ya volverá!

 

About Vanessa

Soy Vanessa, Estoy casada con mi otra MITAD, lo escribo en mayúsculas porque quiero que se entienda bien, no podría tener un mejor compañero de viaje, es mi confidente y mi mejor amigo… le quiero de forma incondicional y es el padre de mi tesoro más preciado, mis hijos Èric y Martina. Soy súper mami de mellizos, lo de súper no es porque yo lo crea, simplemente es que ser mamá de gemelos o mellizos ya viene de serie con ese título honorífico, a la fuerza hay que serlo. Y en mi vida idílica un día el cáncer irrumpió. Con el diagnóstico bajo el brazo, el alma rota y la fuerza por las nubes me decidí a escribir este blog, un hoja en blanco aguanta lo que le echen y así empezó mi terapia. Aquí encontrarás los episodios más duros de la enfermedad narrados en primera persona, un desahogo en toda regla. Mis proyectos solidarios, que en realidad son de todos. Y un trozo de mi corazón en cada post que escribo. Esta es mi vida, no tal y como la soñé de niña, pero es así y la vida hay que aceptarla, porque pese a todo… la vida merece la pena. Ahora soy más feliz, mi vida es más intensa, agradezco cada nuevo día y le grito un gran SÍ, A LA VIDA, sí a vivir y no sobrevivir, sí a ser feliz, sí a disfrutar, sí a sentir… Nunca sabes cuando la vida va a sorprenderte, es bonita y cruel a partes iguales pero me gusta pensar que pase lo que pase seguiremos bailando, sin importar la canción que suene. ¿Bailas conmigo?

6 Comment On Aventureando un poco…

6 Comments On Aventureando un poco…

  • Carolina Responder

    Hola Vanessa!!! Me alegra ver que estás a tope de power y la verdad, seguro que el deporte te ayuda, aunque sea a liberar la mente y te regala esos momentos de paz interior. En nada tienes la radio en la “butxaca”. Así que toda mi fuerza! un besazo enorme corazón.

  • Nuria Lecina Responder

    Hola Vanessa:

    Gracias por compartir tu dia a dia con Mr. Cáncer y por tu dosis de optimismo y realidad que lo acercan a quienes no lo sufren.

    Yo te escribo porque quisiera conseguir una de las tazas que habeis puesto a la venta y no sé cómo conseguirla. Soy de Barcelona centro. Si pudieses contestarme, te lo agradeceria. Besos.

  • Marta Responder

    Hola Vanessa! T’he conegut per la Lucia Be. Jo tinc 34 anys i sóc mare de 2 nens que es porten 11 mesos de diferència, així que potser també rebo el títol honorífic de “súper mamá”? 🙂 També em dedico a marketing, així que d’alguna manera em veig reflectada en tu.
    Quina força que téns, i quina sort amb la “otra mitad”, segur que tot segueix endavant, cada radio és una menys que falta! Segueix ballant, i no paris mai, que això ja ho téns quasi fet :))
    Molts molts petons i una abraçada d’aquelles d’ós que van tan bé en moments de bajón :-**

  • Mª Jesús Responder

    Hola Vanessa.
    Quiero darte muchos ánimos.
    Yo pasé por lo mismo que tú
    ya hace 9 años, aunque parece
    que fué ayer.
    Quiero decirte, que ya estás al final de todo, y aunque parezca mentira, pronto lo verás cómo un mal sueño.
    Todo pasa, aunque naa se olvida.
    Pero uno recupera su vida y la sonrisa, aunque tengo la impresión de que tú, pocas veces la has perdido.
    Te mando un gran abrazo

  • Raquel Responder

    Hola !
    Jo vaig començar aquesta aventura amb 29 anys. Ara amb 33 la començo de nou i sempre s’ha de ser positiu i no tractar el tema com un tabú això em va ajudar molt i sobretot al meu voltant. Aquest viatge no es gens fàcil però amb valentia i positivisme tot es supera.
    Volia felicitar-te pel blog i per fer-nos partíceps en la teva historia.
    Molts força i sobretot endavant i de cara !
    Petonets

  • Espe Responder

    Hola guapa. Acabo de conocerte y te admiro, me has dado fuerzas que también necesito, lo mío no se puede comparar al Cancer. Pero necesito tu fuerza, tu ánimo y tus ganas, hace poco más de un año me diagnosticaron una enfermad que provoca “pérdida de visión” y eso con 29 años se lleva mal, se lleva mal el tener que dejar tu trabajo, tener que aparcar el coche, perder parte de tu independencia…y el tratamiento, pues te hincha, se te cae el pelo, un pinchazo todas las semanas, el cansancio…..y cuesta ver la salida. Dicen que todo pasa, y leyéndote me digo, quizás sea verdad, todo pasa y a veces que llega con un buen final. Me alegro mucho verte así de bien y de verdad que es necesario escuchar o leer cosas como esta, cuando lo ves todo tan negro…

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