El cáncer no avisa a nadie. – VIVENCIAS
Gritar a los cuatro vientos que venciste, sentir como la vida te eriza la piel y llenar tus días de momentos inolvidables.

Después de pasar por un sinfín  de operaciones, infinitas visitas al hospital, horas y horas de quimioterapia… Superado todo eso solo deberías enfrentarte a la experiencia de vivir con todas tus ganas. Pero seamos sinceros, eso no es así de sencillo.

(más…)

¿Qué día decidiste coger las riendas de tu vida?

En que momento fue cuando te gritaste a ti mismo, ¡BASTA!

Y es que de vez en cuando necesitamos sacudirnos e incluso darnos alguna bofetada a nosotros mismos, porqué de vez en cuando necesitamos reaccionar.

Alzarnos la voz y convencernos de que basta de excusas, de miedos, de intentos, de ilusiones frustradas y de sueños desvanecidos antes de ni tan solo empezar. (más…)

Hace tiempo que la vida me descubrió sus múltiples caras, la capacidad infinita que tiene de enamorarnos de las pequeñas cosas, de las más maravillosas, aquel rayo de sol que calienta tu piel una fría mañana de invierno, el olor que te recuerda que estás en casa, aquel que te traslada a la cocina de mamá cuando eras pequeña. La risa de un niño, o aún mejor … la risa de tus hijos, esas carcajadas que te dan la vida y te reconcilian con el mundo… La vida está cargada de cosas preciosas, sencillas pero que en realidad tienen un valor incalculable.

(más…)

Volvimos a vivir invadidos de rosa y más lejos de los colores volvimos a darle aquel grito a la vida, un grito que no deberíamos olvidar nunca. Las enfermedades no deberían tener un día y ojalá no existieran pero si estás enfermo tu lucha no se reduce a un día, una semana o un mes. Tu lucha es constante, una lucha por tu vida. (más…)

¿Quién dicta las normas?

Pasó el huracán cáncer y a su paso quedan las marcas de la victoria, esas señales que explican tu vida y te van a acompañar siempre. Tardamos en aceptar ese nuevo yo ante el espejo, y hay quien nunca lo consigue del todo. Si me planto ante el espejo y observo las cicatrices me estremezco, si recuerdo cada operación, cada vez que he cruzado la puerta que conduce a esa fría sala, cada despedida dejando al otro lado del pasillo a quien más te quiere… si recuerdo todo eso mi corazón se resiente, pero si me centro en la victoria, en que estas heridas no son más que VIDA, eso me llena de fuerza y de ganas.

(más…)

Scroll to Top

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar